ensamblaje del dos de noviembre, 2018

El 2 de noviembre del 2018 culminó el taller Altar performativo: Identidad y memoria en el Laboratorio de Arte Alameda, Ciudad de México. Como parte de su muestra se armaron varios altares a objetos no tradicionales. Este ensamblaje fue un rincón sobre una esquina diminuta bajo una escalera en espiral. Según sus condiciones de operación, el altar fue desmontado sin documentación previa. Su bosquejo es el único registro que le sobrevive. En mayo del 2022 la instalación fue reinterpretada en la sala de El Lobi a propósito de la muestra Nunca pensé que vendría hasta aquí solo para venir hasta aquí.